El Floridita es uno de los bares-restaurantes más emblemáticos de la Isla, considerado la cuna del daiquirí, muy frecuentado por Ernest Hemingway.
El Floridita es uno de los bares y restaurantes más emblemáticos de Cuba. Situado en el casco histórico de La Habana Vieja, en los inicios de la calle Obispo, a pocos metros del Parque Central, es un comercio que lleva funcionando desde 1817 y cuya fama creció rápidamente debido a las visitas frecuentes del Premio Nobel de Literatura, Ernest Hemingway, quien dejó escrito en una ocasión la célebre frase “Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquirí en El Floridita”. Por esta razón en el recinto se encuentra una escultura de bronce del escritor justo en una esquina de la barra.
Si bien es cierto que la receta famosa del daiquirí proviene del centro de la isla, pero fue el propietario del Floridita quien transformó y mejoró la receta hasta encontrar la proporción exacta, y es por ello que se le considera la Cuna del Daiquirí.
Otro de los encantos del local es su decoración representativa de los años cincuenta, en un ambiente que parece hacerte viajar en el tiempo.