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Museo Nacional del Cuerpo de Bomberos

Un testimonio vivo del heroísmo cubano

Ubicado en el histórico Cuartel de Bomberos Charles Magoon en la calle Zulueta No. 257 entre Ánimas y Neptuno en La Habana Vieja, el Museo Nacional del Cuerpo de Bomberos de Cuba se erige como un testimonio vivo del heroísmo y la tradición de los bomberos cubanos. Esta institución, que funcionó como cuartel activo desde su inauguración el 17 de enero de 1909 hasta 2008, lleva el nombre del gobernador norteamericano Charles Magoon, quien presidió la ceremonia inaugural. El edificio, construido en piedra de cantería y dotado de una refinada fachada con un gran arco que da forma a la entrada de La Habana, representa más de un siglo de historia cubana en un espacio que combina valor patrimonial con memoria histórica.

Colecciones y tributos

El museo alberga una valiosa colección que incluye varios camiones cisterna, uniformes de bombero y demás materiales relacionados con la profesión, así como equipos antiguos tirados por caballos, varios de los cuales fueron construidos por Merryweather de Inglaterra. Entre sus piezas más destacadas se encuentra el Carro Bomba de vapor que se movía por tracción animal y que es un antecesor de los actuales camiones de bomberos de La Habana. El espacio expositivo se organiza estratégicamente en la nave principal, donde originalmente se colocaba la técnica en plena disposición de respuesta, mientras que las laterales servían para la entrada y la salida del equipamiento, recreando así la disposición funcional original del cuartel histórico.

Un homenaje a los Mártires de la Coubre

La historia del cuartel está íntimamente ligada a tragedias que marcaron a La Habana, especialmente el gran incendio ocurrido en 1890, conocido como el Fuego en la ferretería Isasi, durante el cual desafortunadamente perdieron la vida muchas personas. En la década de 1960, el cuartel fue rebautizado como Mártires de La Coubre, uno de los grandes incendios que sus bomberos combatieron en aquellos años, junto a los de tiendas como La Época, el Ten Cent de Monte y El Encanto. Tras su conversión en museo, la institución rinde homenaje a los bomberos caídos con los nombres de quienes murieron durante el incendio de la Ferretería Isasi listados en una pared del antiguo cuartel, mientras ofrece visitas guiadas y cursos de prevención dirigidos especialmente para niños y jóvenes, perpetuando así la tradición educativa y preventiva del cuerpo de bomberos cubano.