InicioExplora › Museo de la Farmacia Habanera

Museo de la Farmacia Habanera

Patrimonio farmacéutico en el corazón de La Habana

El Museo de la Farmacia Habanera, anteriormente conocida como la prestigiosa Droguería Sarrá, representa uno de los establecimientos boticarios más emblemáticos e influyentes de La Habana durante el período colonial y republicano. Actualmente transformado en un fascinante espacio museístico, se dedica exclusivamente a preservar y mostrar la rica historia y el desarrollo progresivo de la ciencia farmacéutica en Cuba a través de los siglos. Este valioso inmueble patrimonial, estratégicamente ubicado en la histórica calle Brasil (popularmente conocida como Teniente Rey) en pleno casco histórico habanero, fue fundado originalmente en 1886 por el emprendedor catalán José Sarrá, quien estableció las bases de lo que se convertiría en una referencia fundamental de la farmacología cubana y caribeña.

Tres salones que narran la historia farmacológica

La instalación museística cuenta con tres grandes salones expositivos cuidadosamente diseñados para ofrecer una experiencia educativa integral y envolvente. El primer salón, ubicado exactamente donde funcionaba la antigua botica original, conserva meticulosamente todo su mobiliario auténtico de época, destacando por su elegante estilo neogótico con refinadas influencias moriscas que reflejan el eclecticismo arquitectónico decimonónico. La segunda sala rinde un emotivo homenaje a las farmacias habaneras mediante una extraordinaria colección de frascos de medicinas antiguos y herramientas médicas especializadas, muchos de ellos extraídos de excavaciones arqueológicas realizadas en la zona del casco histórico, complementada con una valiosa biblioteca de libros de fórmulas magistrales fundamentales para el estudio de la farmacopea cubana tradicional.

Tradición medicinal y legado histórico

El tercer salón funciona como un espacio comercial especializado dedicado exclusivamente a la venta de productos farmacéuticos naturales y tradicionales, así como una selecta variedad de especias derivadas de plantas medicinales cubanas y caribeñas de reconocidas propiedades curativas. El museo también exhibe orgullosamente una elegante maqueta detallada de una antigua farmacia colonial, acompañada de interesantes explicaciones históricas que contextualizan la evolución de la práctica farmacéutica en la isla. Para completar la experiencia cultural farmacológica habanera, los visitantes pueden explorar otras importantes farmacias históricas del siglo XIX como la Johnson y la Taquechel, ambas cuidadosamente restauradas y ubicadas en la concurrida calle Obispo, a pocas cuadras del museo principal, ofreciendo un recorrido integral por el patrimonio medicinal de la capital cubana.