La Maqueta de la Habana es la representación en miniatura de la ciudad de La Habana y una de las maquetas más importantes de Cuba.
La Maqueta de La Habana es una representación en miniatura de la capital cubana y una de las más significativas del país por su valor cultural y didáctico. Creada por Orlando Martorell, abrió sus puertas en 1999 en la Calle Mercaderes, en pleno corazón del casco histórico. Desde entonces, se ha convertido en punto de partida o cierre ideal para quienes desean obtener una visión panorámica de la ciudad antes de recorrerla a pie. Su escala 1:500 permite apreciar con detalle edificios, calles y espacios emblemáticos, mientras que su actualización constante refleja el crecimiento y los cambios de la ciudad real. Este recurso combina arte, urbanismo y pedagogía en un espacio único para locales y visitantes.
La maqueta reproduce la totalidad de la ciudad de La Habana, incluyendo barrios, edificios y elementos urbanos que definen su identidad arquitectónica y social. Su construcción a escala 1:500 permite una observación detallada de la capital, facilitando estudios urbanísticos y proyectos de inserción arquitectónica en el centro histórico. Más allá de su utilidad técnica, es un instrumento cultural y turístico de gran valor, ya que permite comprender de un vistazo la magnitud de una urbe en constante transformación. El espacio ha sido concebido tanto para investigadores como para visitantes interesados en explorar la estructura de la ciudad. Gracias a su realismo y a su carácter dinámico, la maqueta ofrece una experiencia que combina conocimiento, curiosidad y descubrimiento visual.
Uno de los grandes atractivos de la Maqueta de La Habana es su sistema de iluminación y ambientación sonora, que recrea el ciclo de día y noche con un realismo sorprendente. Las luces simulan la salida y puesta del sol, así como las sombras que recorren calles y edificios. Al mismo tiempo, se escuchan sonidos típicos de la capital: el canto de los pájaros, el rumor del mar, las campanas de las iglesias y, de manera especial, el tradicional cañonazo de las 21:00. Este montaje multisensorial ofrece durante algunos minutos la posibilidad de vivir La Habana en otra escala, transmitiendo su esencia vibrante y su carácter único de ciudad histórica y cultural.