Moverse en La Habana con comodidad y viviendo la experiencia al máximo.
En La Habana existe un servicio de transporte muy particular a partir del cual los pasajeros pueden ir fácilmente de un lado a otro de la bahía en un breve período de tiempo. Si te gusta el mar y la aventura debes montar “la lanchita”, como le llaman los cubanos cariñosamente. Se trata de dos lanchas que salen desde el conocido Muelle de Luz en el paseo marítimo de la bahía y que tienen dos destinos pautados: Casablanca y Regla. Puedes trasladarte con bicicleta y el precio es ridículamente barato: 1 peso cubano por persona o 3 pesos si vas con bicicleta. Existen muchas medidas de seguridad sobre los artículos que puedes llevar o no durante la travesía, así que está atento de no portar artículos punzantes o posibles armas blancas. El viaje es muy rápido, un aproximado de 15 minutos, en los que podrás apreciar vistas privilegiadas de la ciudad.
La ruta de Casablanca te permitirá conocer el famoso Cristo de La Habana, la Casa de Ernesto Che Guevara, el Castillo de los Tres Reyes del Morro y la Fortaleza de La Cabaña, entre otras atracciones.
La ruta de Regla te lleva hasta este pueblo pintoresco, conocido por sus tradiciones religiosas, de hecho, la parada de la lanchita te deja muy cerca de la iglesia y el sitio al que los creyentes vienen a depositar sus ofrendas.