Ubicado en la calle 23, entre N y O, en el barrio Vedado de La Habana, La Zorra y el Cuervo se erige como el santuario del jazz cubano. El jazz club abrió sus puertas el 17 de mayo de 1997 como espacio dedicado exclusivamente al género. Está situado en el sótano de un edificio de viviendas de la céntrica Rampa, a pocos metros de hoteles emblemáticos. El acceso es a través de una singular cabina telefónica de color rojo, icono característico de Londres. La entrada singular obliga a estar atento para no pasar de largo por este espacio único. El club se ha convertido en memoria viva de una Habana abierta al mundo durante más de veinte años, y es uno de los lugares culturalmente más activos de la ciudad. Considerado punto de encuentro de artistas e intelectuales.
El espacio subterráneo presenta una atmósfera oscura e íntima rodeada de imágenes de reconocidos exponentes del jazz. La decoración exuda encanto vintage con iluminación tenue, muebles antiguos y fotos de leyendas musicales cubanas adornando las paredes. Tiene capacidad para acomodar hasta cien personas en un ambiente bohemio y acogedor. El club recibe tanto artistas noveles como figuras consagradas del bolero, feeling, son guajiro, rap y canción de autor. Han actuado míticos de la escena del jazz como Chucho Valdés y George Benson. Cada noche se programan conciertos de diferentes estilos como jazz, salsa y timba cubana en presentaciones de alta calidad. Durante el Festival Internacional de Jazz el local acoge gran cantidad de eventos y jam sessions.
El club abre todas las noches a las 22:00 hasta las 03:00 para un público numeroso y comprometido. La audiencia heterogénea incluye artistas, estudiantes, turistas y amantes de la música de diferentes generaciones. Ha contribuido en gran parte a colocar La Habana en el circuito de giras de las grandes estrellas del jazz internacional. El lugar atrae tanto a músicos establecidos como a talentos emergentes de Cuba y el extranjero. Se recomienda llegar entre las 21:30 y 22:00 para conseguir los mejores asientos antes del inicio de las presentaciones. Es un lugar imprescindible para los aficionados al jazz.