InicioExplora › La Universidad de La Habana
Sitio histórico

La Universidad de La Habana

Descubre la historia y la arquitectura neoclásica de la Universidad de La Habana.

Historia y evolución de una institución centenaria

La Universidad de La Habana fue creada en 1721 por el Papa Inocencio XIII, estableciéndose oficialmente en 1728 en la sede del convento dominico de San Juan de Letrán. Originalmente denominada Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana, experimentó cambios denominativos que reflejaron las transformaciones históricas del país: en 1842 se convirtió en Real y Literaria Universidad de La Habana, y tras el fin de la dominación española adoptó su nombre actual. El traslado definitivo a su ubicación presente ocurrió en 1902, cuando se estableció en la antigua Pirotecnia Militar de la loma de Aróstegui, en el entonces poco poblado barrio del Vedado. Entre 1906 y 1940 se construyeron los edificios principales del campus, manteniéndose posteriormente las facultades especializadas de Medicina, Odontología y Veterinaria en la periferia. La emblemática escultura del Alma Mater, obra de Mario Korbel realizada en 1919, fue ubicada inicialmente frente al rectorado y trasladada a su posición actual en 1927.

Espacios emblemáticos y arquitectura neoclásica

El campus universitario, declarado Monumento Nacional, destaca por la coherencia arquitectónica neoclásica de sus edificaciones principales. La majestuosa escalinata de 88 escalones constituye un fantástico anfiteatro natural abierto hacia la calle, mientras que la plaza central Ignacio Agramonte (antiguamente Rector Cadenas) ofrece un ambiente sereno que contrasta con la vitalidad urbana circundante. Entre las construcciones más sobresalientes se encuentran el Rectorado con su imponente pórtico, la Escuela de Ciencias que exhibe un magnífico patio interior enmarcado por un alto portal corintio, y la Biblioteca General, cuya fachada tardía logró armonizar elementos Art Déco con el entorno neoclásico. Un tesoro oculto de la biblioteca es el mural de Domingo Ravenet, realizado hacia 1950 en la sala de lectura abovedada, actualmente cubierto por un falso techo. La coherencia arquitectónica original se preserva como testimonio del diseño académico cubano.

El Aula Magna: joya artística y cultural

El Aula Magna representa la culminación arquitectónica y artística del campus universitario, configurándose como un espacio ceremonial de extraordinaria belleza. Sus paredes de roca están elegantemente decoradas con maderas cubanas seleccionadas, ventanales crafteados por maestros carpinteros y albañiles criollos, y un sofisticado sistema de iluminación que realza la solemnidad del recinto. La decoración pictórica constituye una obra maestra del arte cubano: siete magníficos óleos de Armando Menocal representan alegóricamente el Derecho, las Letras, las Artes Liberales, el Pensamiento, las Bellas Artes, las Ciencias y la Medicina. En una esquina del salón reposan, en urna de mármol, los restos del ilustre filósofo y presbítero Félix Varela, prócer del pensamiento cubano. Este espacio adquirió significado histórico especial cuando el Papa Juan Pablo II, durante su visita a Cuba en 1998, rindió homenaje a la memoria del gran pensador cubano, consolidando el Aula Magna como santuario cultural y académico de la nación.