La Iglesia de San Francisco de Paula destaca como una de las joyas arquitectónicas más hermosas del patrimonio eclesiástico de La Habana, ubicada estratégicamente en el extremo sur de la Alameda de Paula. Su construcción comenzó en 1668 bajo la advocación del patriarca de los Mínimos San Francisco de Paula, sustentada por la fortuna del presbítero Nicolás Estévez Borges. La edificación actual fue construida entre 1730 y 1745, formando parte originalmente de un hospital para mujeres que se convirtió en el más importante de la ciudad. Su fachada exhibe un extraordinario estilo “pre-churrigueresco” que antecede a los diseños barrocos flamígeros popularizados posteriormente por el arquitecto español José Benito Churriguera. La iglesia constituye el único vestigio arquitectónico que permanece del antiguo complejo hospitalario femenino de mediados del siglo XVIII.
El complejo hospitalario de San Francisco de Paula representó durante dos siglos el centro médico más avanzado e influyente de la capital cubana. Las obras del hospital y la iglesia se expandieron significativamente en 1731 con el apoyo del Ayuntamiento y las donaciones de diferentes Capitanes Generales que comandaron la isla. Hacia 1776 se había consolidado como el hospital más importante de La Habana, donde se formaron varias generaciones de médicos famosos que contribuyeron al desarrollo de la medicina cubana. El proyecto se financió inicialmente con el legado de 45,002 pesos y 4 reales del presbítero Estévez Borges, quien en 1664 ordenó en testamento fundar tanto el hospital como la ermita. Esta institución médica desempeñó un papel fundamental en la atención sanitaria de la población habanera durante el período colonial y republicano temprano.
Actualmente, la antigua iglesia funciona como una prestigiosa sala de conciertos que combina magistralmente la arquitectura colonial con las artes escénicas contemporáneas. El edificio conserva su valor arquitectónico original y la iglesia continúa siendo considerada uno de los monumentos coloniales más alabados por sus extraordinarios valores patrimoniales. Esta edificación constituye todo lo que permanece del hospital de mujeres San Francisco de Paula de mediados del siglo XVIII, siendo reconocida como una de las iglesias más atractivas de La Habana. Los visitantes pueden disfrutar de conciertos de música clásica, coral y cámara en un ambiente de incomparable belleza histórica, donde la acústica excepcional del templo colonial realza cada interpretación musical. La conversión de este espacio sagrado en centro cultural demuestra la capacidad de adaptación del patrimonio histórico a las necesidades culturales contemporáneas.
Los horarios dependen de la programación cultural de la Iglesia.


