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Castillo de la Real Fuerza

Castillo de la Real Fuerza: primer baluarte de América

El Castillo de la Real Fuerza es una imponente construcción situada frente a la Plaza de Armas en el corazón del centro histórico de La Habana. Levantado entre 1558 y 1577 remplazó la primitiva fortificación de madera destruida en 1555 por el ataque del corsario francés Jacques de Sores. Su perfecta planta cuadrada con un pequeño patio central y rodeada por un ancho foso, respondía a los cánones del Renacimiento basados en la proporción, la regularidad y el orden entonces en boga. En su cubierta se emplearon, también por primeva vez en La Habana, bóvedas de cañón. 

Erigido por encargo de la Corona española al gobernador de la isla, la Real Fuerza fue la primera fortaleza con diseño abaluartado en ser construida en América, preámbulo del vasto plan de fortificaciones que emprendió la metrópoli en el área del Caribe para proteger el recorrido de la flota española por diversas ciudades marítimas y comerciales. 

La Real Fuerza a través de los siglos 

Tras su construcción, el Castillo fue objeto de sucesivas ampliaciones y remodelaciones a lo largo de los siglos. Se agregaron dependencias para alojar la guarnición militar y residencia para los gobernadores coloniales desde 1590. Pero el elemento más emblemático del conjunto es la torre del campanario, erigida en el siglo XVII y rematada por la famosa veleta conocida como "La Giraldilla". Se trata de una escultura en bronce con forma femenina, la obra más antigua de este tipo en Cuba y todo un símbolo de la ciudad de La Habana. 

Un monumento nacional imponente

El Castillo de la Real Fuerza cumplió un rol protagónico en la defensa de la ciudad resistiendo las incursiones de piratas y corsarios que asolaban la región. Su importancia estratégica mermó ya entrado el siglo XIX, cuando la ciudad expandió sus límites más allá de la bahía. El castillo perdió entonces su utilidad militar original. 

Declarado Monumento Nacional dada su importancia histórica y simbólica, el Castillo de la Real Fuerza se alza imponente a la entrada de la bahía, convertido en su centinela perpetuo. Alberga en su interior un museo de sitio dedicado al arte naval, característica que lo convierte en uno de los mejores lugares para visitar si estás en La Habana.