La Casa de la Música de Centro Habana se ubica en la calle Galiano número 255, entre Neptuno y Concordia. Inaugurada en 2003 por la EGREM (Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales), se convirtió rápidamente en el templo de la salsa cubana. El amplio espacio permite mayor capacidad que su hermana mayor de Miramar, abierta a mediados de los noventa. La programación se divide en dos sesiones: matinées vespertinas y funciones nocturnas que comienzan después de las 23:00. Los precios de entrada varían considerablemente según el artista y el tipo de evento programado.
Por su escenario han pasado las mejores orquestas cubanas como NG La Banda, Bamboleo y Havana D’Primera. El lugar mantiene la energía frenética característica de la música bailable cubana con público mayormente local. Cuando tocan las grandes bandas, el aforo se llena completamente creando una atmósfera eléctrica inolvidable. También han actuado aquí Charanga Habanera, Isaac Delgado, Paulo FG y Manolito Simonet, representantes de la timba cubana. La timba, fusión de rumba, guaracha, son y mambo con toques de jazz, rock y funk, domina la programación actual.
La primera Casa de la Música se encuentra en la Avenida 35 esquina 20, en el corazón de Miramar. Con tres décadas de historia, este espacio emblemático consolidó el concepto de templo para la música popular cubana. El complejo incluye dos salones: el principal con capacidad para 250 personas sentadas y El Diablo Tun Tun en el piso superior. Las funciones comienzan a las 17:00 para las matinées y después de medianoche para las sesiones nocturnas. Se recomienda verificar los precios actuales y la programación antes de visitar, ya que varían según el evento.
La Casa de Plaza, la más reciente, abrió en 2017 en la calle 2 esquina 35, cerca de la Plaza de la Revolución. Con equipamiento de sonido moderno y amplios espacios, ofrece precios más accesibles y ambiente auténticamente cubano. Opera de jueves a domingo con su piano bar Convergencias para las sesiones vespertinas. Las tres Casas de la Música de La Habana representan espacios vitales donde la timba, el son y la salsa mantienen viva la tradición musical cubana. Cada una tiene su propia personalidad: Galiano para los bailadores empedernidos, Miramar para un ambiente más elegante y Plaza para los jóvenes locales. En conjunto, estas instituciones de la EGREM preservan y proyectan internacionalmente la rica herencia musical de Cuba.